martes, 20 de septiembre de 2011

7 de cada 10 mujeres han sido víctimas de violencia sexual en el transporte público.

De acuerdo a una encuesta realizada por la regidora, Sandra Montalvo Domínguez, cuando fungía como directora del Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) de 10 mujeres que utilizan el transporte público, al menos siete han sufrido algún tipo de violencia sexual.

Esto se refiere al tocamiento que algunos usuarios infringen a las féminas que utilizan un medio de transporte colectivo. Al respecto, Montalvo Domínguez detalló que en su mayoría se presentan delitos como ataques al pudor, hostigamiento, acoso sexual, violación y tocamientos en el cuerpo de la víctima.

“Es un tema que las mujeres no lo perciben como delito, están acostumbradas a que les agarren una pompa y no lo denuncian”, explicó la regidora de extracción priista.

Ante la posibilidad que en Puebla se implemente un modelo de transporte exclusivo para mujeres como el que opera en el Distrito Federal, según lo dio a conocer el secretario de Transportes, Bernardo Huerta Couttolenc, la también presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Equidad de Género, propuso tres proyectos que permitirán hacer esto una realidad.

En el programa integral que Montalvo propuso a Huerta Couttolenc, destacan tres puntos, el primero se refiere a una campaña de respeto y no violencia hacia las mujeres creada por estudiantes de la licenciatura de Comunicación, quienes realizarán el material publicitario a través de una convocatoria.

Posteriormente, si la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) lo aprueba, los carteles o panfletos serán colocados y repartidos en las unidades de transporte, como autobuses, microbuses, taxis y el metrobús.

En un segundo punto, se busca que se establezcan vagones especiales en el metrobús para las usuarias en horas pico: en la mañana, medio día y noche; “entonces esto será como un pilotaje, si vemos que realmente abate la delincuencia en las mujeres, se queda, como se hace en el Estado de México”, musitó la funcionaria.

Para el último punto, se pretende recuperar la “vocación” para la que fueron creados los Taxis Pink, puesto que ya fueron dados de baja por la SCT, siendo que contaban con un permiso emitido por el municipio de Amozoc y no cumplían con su objetivo.

En ese sentido, se busca recuperar el proyecto, ya que a decir de Montalvo Domínguez tuvo un gran éxito pero al haber pasado a manos de particulares se desvirtuó su finalidad que era garantizar seguridad al sector femenil que los utilizaba.

“Encontramos que los utilizaba como transporte escolar, para mandar a sus hijos cuando trabajaban, eran utilizados por mujeres de 17 a 25 años cuando salían de noche y también por aquellas que trabajaban de noche, como las enfermeras”, destacó.

Finalmente, señaló que estos temas son necesarios abatirlos mediante la conformación de políticas públicas que castiguen a los agresores, puesto que algunas de estas actividades son considerados faltas administrativas y otras como delitos penales, tal es el caso de la violación.

Para conocer la gravedad de la violencia sexual en el transporte público, se realizó el Diagnóstico de la Violencia Sexual hacia las Mujeres en el Transporte Público de la Ciudad de México, con propuesta de política pública en 2008, el cual arrojo los siguientes resultados:

9 de cada 10 mujeres ha sido víctima de alguna de las formas de violencia sexual incluidas en la encuesta.

En el último año 8 de cada 10 las han vivido. De ellas 43.8% reporta haber padecido 4 o más situaciones violentas y 10% 7 o más.

La mayoría de las situaciones les suceden con más frecuencia a las mujeres jóvenes o a las adultas jóvenes.

El modo de transporte en el que ocurren la mayor parte de las situaciones de violencia sexual es el metro

Más del 90% de las mujeres entrevistadas sienten algún grado de inseguridad al utilizar el transporte público.

En general la mayoría de las mujeres entrevistadas reconocen la gravedad de los distintos tipos de violencia sexual incluidos en el estudio.

El 86% de las entrevistadas señaló que al ocurrirles alguna de esas situaciones no denunciaron o avisaron a alguna autoridad.